Reencuentro.


Reencuentro

Vale, no tenía ni la más mínima idea de que hablaban Derek y Paul pero no le quise dar mucha importancia, ya que no quería intervenir en sus asuntos, no era una cotilla. Siguieron hablando durante unos minutos hasta que Paul lanzó la pregunta clave.

-¿Qué tal va el plan?

-Sobre ruedas, canijo, justo como me lo explicaste- Rió Derek ante tal pregunta de Paul. Éste le correspondió con una de sus increíbles sonrisas de marfil.

-¿Te admitieron? - Preguntó Paul con los ojos abiertos como platos.

-Sin pensársalo dos veces, solo tienes que ver a estas dos preciosidades - Contestó Derek apuntando a sus bíceps bien definidos. Parecían estar esculpidos en el más puro mármol.

-Es increíble que no te hicieran jurar por el pacto de sangre a la luz de la Luna Llena- Las palabras de mi nuevo mejor amigo resonaron en mi cabeza con tonos claramente curiosos. ¿Pacto de sangre a la luz de la Luna Llena?

-¿Qué es eso? ¿De qué habláis?- Vale, no pude controlar mi curiosidad por mucho tiempo más y pregunté como una vieja cotilla que se mete en las conversaciones ajenas por aburrimiento.

-Vaya con la pequeña, que curiosa que es - Me contestó Derek agarrando mi rostro entre sus dos manos y moviéndolo entre risas- ¿No le contaste el plan mientras que veníais?

-Ya me lo imagino "Hola soy Paul, último guerrero de la Luna, tu otra mitad y vengo a por ti, encantado de conocerte"- Dijo imitándose a si mismo. Mi piel se erizó y mi corazón dejó de latir.

¿Mi otra mitad? ¿Venir a por mí? ¿Por qué vendría él a por mí? Vale, vale. Bianca, relájate, no te estreses... Vamos a ir preguntando las cosas una por una.

-¿Me podéis contar toda la historia entera? - Pedí educada mientras que unos sudores fríos empezaban a apoderarse de mí.

-Mejor cuéntasela tú, Derek, a mí me empieza a doler la cabeza...- Dijo Paul dándose leves masajes en su cabeza con una extrema suavidad y delicadeza.

-Yo te lo contaré , preciosa, al pobre canijo empieza a entrarle migraña - Se rió Derek antes de empezar la historia con detenimiento- Verás querida, cuenta la leyenda que solo una persona podrá liberar a nuestro mundo de la esclavitud de las sombras. Hasta ahora, Árazor ha podido controlar la situación pero con el nacimiento del esbirro de la oscuridad, Tennebris, todo cambió. Nuestro mundo empezó a ser destruido y controlado por las sombras. Miles de sirvientes del rey Árazor, buscaron información sobre él, sobre como acabar con él y , sobre todo, quien acabará con él.

<< " Cuando pensaron que no había libro de texto ni persona que le pudiera dar la información necesaria, entonces, ella apareció. Una vieja anciana con un collar igualito al tuyo que pronunció unas palabras significativas para la guardia de Árazor " ¿Cómo queréis acabar con las sombras, si no poseéis una Luna que os guíe en vuestro objetivo y camino?". Aquellas palabras fueron suficientes para la consejera y hechicera del rey, Tristantia. No  había día que ella no investigara sobre la Luna, sus ciclos y la antigua religión extinta de  aquellas personas que controlaban los poderes lunares. Tristantia, desesperada  y sin fuerzas, le dijo al rey que no podía hacer nada más por buscar cuando fue la propia Luna quien intervino. Una luz habló con su voz melodiosa y celestial dándole una nueva información al rey -"Enviaré a mis dos últimos guerreros a la Tierra, dándote la última oportunidad para terminar con la oscuridad y las tinieblas.Pero no te lo pondré fácil, ya que ellos estarán camuflados entre los humanos normales y no los podrás reconocer hasta que no hayan cumplido cierta edad". El rey no tardó en mandar partidas de búsqueda por todo el mundo en busca de esos dos humanos que le llevaría a la victoria sobre las sombras. Pero no le valió de nada. La esperanza del rey se perdía conforme pasaban los años y Tennebris se iba apoderando del mundo a medida que esos dos chicos no aparecían. Pero una de las patrullas del rey consiguió dar con Paul, el enviado varón de nuestra señora, la Luna. El rey intentó encarcelar a  Paul durante años, pero no lo consiguió, ya que él se percató de toda la historia y huyó para buscarte. Nuestro plan se basaba en controlar a Árazor y a Tennebris por ambos bandos y controlar sus movimientos. Así pues, yo me  uní a Tennebris como espía de Árazor y uno de los muchachos de Árazor se dedicaba a pasarme información sobre sus movimientos, pero él desapareció...">>

Realmente parecía que a Derek le dolía la ausencia de ese ser que lo había abandonado en esta misión tan arriesgada y delicada. Su mirada bajó y sus ojos se tiñeron con el color del dolor en ellos. Me acerqué a él y le miré a los ojos.

-Dime, ¿quién era el enviado de Árazor para pasarte la información? -Le pregunté con aires consoladores.

-A veces se te va mucho la lengua, señor de la tinta -Susurró alguien en el oído de Derek. La mirada de este reflejaba sorpresa, alegría, felicidad. Sí, por todos lados. Se levantó de la silla y se giró para ver a ese individuo antes de saltar sobre él  y encarcelar su cintura con sus piernas. Acunó su cuerpecito en él cuando éste empezó a  hablar de nuevo- Hola querida hermana.



Mercadillo Oscuro.

Mercadillo Oscuro




-¿Bibi?, ¿Bibi?, ¿Estás bien? -Era la voz musical de Paul que se escuchaba entre todo ese jaleo.

Mis ojos se empezaron a abrir con pesadez y muy lentamente. Divisé la luz de unas tenues lámparas colgadas a lo largo de esa gran calle llena de puestos. Cuando por fin mi mirada volvió a cobrar su nitidez, miré a Paul directamente a los ojos y él me abrazó con fuerza.

-Menos mal, pensaba que te había pasado algo grave...-Dijo preocupado acariciando mis cabellos largos y rizados.

Yo me abracé a él inconsciente, hundiendo la cabeza en su cuello que olía endemoniadamente bien. Miré para arriba y no divisé el cielo, por lo cual, deberíamos seguir metidos dentro de las cloacas. Paul me tomó por la cintura para ayudarme a levantarme de ese suelo frío y húmedo. No era agua ni mucho menos, era tierra. Una especie de arena de playa fría y húmeda. El ambiente era oscuro por aquí abajo, había gente muy extraña en los puestos chillando a todo pulmón todas sus mercancías. Todo estaba a rebosar de gente comprando cosas, ya sean necesarias o inservibles. Paul y yo comenzamos a caminar entre toda la multitud mientras que él me explicaba de que se trataba este lugar.

-Este es el mercado de la otra cara de la moneda. Se inventó porque hay seres de nuestro mundo que no pueden salir a la superficie a comprar las cosas necesarias para su subsistencia. Aquí hay  todo tipo de cosas, desde comida hasta las armas más caras de toda la cara oscura de la moneda. Te puedes encontrar con gente humilde o con gente tan cruel y malvada como Tennebris - Mientras que caminábamos entre todos los puestecillos, iba observando a toda la gente que se acercaba a mí. Solían llevar los brazos tatuados con figuras específicas y colores detallados. Adornaban las extremidades de su cuerpo como si se trataran de enredaderas subiendo por una pared de hormigón. Los ojos de estas criaturas eran increíbles. Amarillos, lilas, negros como el carbón, azules como el mar o rojos como el fuego. Paul se percató que miraba los ojos de todas las personas con detenimiento, curiosidad e incredulidad- Por aquí lo normal es tener los ojos así y lo poco común es tener los ojos como nosotros - Me dijo al oído con un leve susurro- Por eso se nos quedan mirando de esa manera.

Yo solo asentí y continuamos caminando por las calles discretamente. Llegamos como a una especie de posada de dos pisos con muchas ventanas que se encendían por la luz de las velas que colgaban de las lámparas. Paul me obligó a entrar y nos sentamos en unas de las mesas del bar de la posada. Enseguida, un chico de unos 25 años de edad se acercó a nosotros.


-Mira a quien tenemos por aquí, te echábamos de menos, Paul -Le dijo mientras le daba palmaditas en la espalda de manera amistosa. Los dos estallaron en carcajadas. El muchacho era muy atractivo. Tenía todos sus brazos recubiertos con tatuajes que subían hasta su hombro y que se perdían por la anchura de su espalda. Su pelo era negro completo con mechones alternativos que le cubrían el rostro. Su rostro parecía esculpido en el mismísimo marfil y sus facciones eran perfectas. Su ojos eran de un extraño color azul mezclado con lila. Eran una auténtica pasada. Su sonrisa era completamente blanca y los hoyuelos que se le formaban al sonreír eran adorables- Veo que la has encontrado, así que la leyenda era cierta - Comentó acercándose a mí. Se sentó en la silla que estaba justo a mi lado y aproximó su rostro al mío hasta casi tocar nuestras frentes. Apartó el cabello que tapaba mis ojos y clavó los suyos en los míos- Definitivamente es ella, buen trabajo Paul.

-En realidad ella llegó a mí, no me hizo falta buscarla -Sonrió Paul mirando a su amigo- Bianca, este es Derek, un buen amigo mío.

-Un enorme placer en conocerte, Bianca -Enfatizó mi nombre y la palabra placer mientras tomaba mi mano y besaba mi contrapalma.

-El placer es todo mío , Derek - Correspondí con una sonrisa dulce y nada más. Los chicos empezaron a hablar de algo sobre lo que yo no tenía ni idea.

-¿Has encontrado lo que buscaba, mestizo? - Preguntó Paul mirando a Derek a los ojos.

-¿Dudabas de mi astucia? - Respondió Derek con una sonrisa provocadora dibujada en sus finos labios.