Problemas con una Belieber
-Gracias por dejarme sola en el aeropuerto, ¿eh? -Gritó Hilary detrás de mí , reprochándome- Ya te vale -Suspiro antes de pasar a la habitación.
¡Dios! Hilary, me había olvidado por completo de ella. Pobrecilla, de verdad que no me había acordado, vaya amiga que estoy hecha....
-Lo siento mucho, Hilary, de verdad que lo siento -Me tiré encima suya en la cama mientras la abrazaba.
-Tía, quítate de encima, me vas a aplastar -Dijo mientras se reía.
-¿Estas insinuando que estoy gorda?
-¡Sí! -Estalló en risas al oír mi comentario.
-Te vas a enterar, foca monje -Empecé a hacerle cosquillas mientras que ella no podía para de reírse. Me lo pasaba muy bien con ella, era una de mis mejores amigas, alguien en quién podía confiar.
Hilary y yo nos conocíamos desde que éramos crías, y la mitad de mi vida, la había pasado junto a ella y Ángela. Se podía decir que todas mis amigas eran mis puntos flojos, pero, el más importante era Kenai. Bueno, a lo que iba. Continué haciéndole cosquillas cuando mi Nai entró en la habitación.
-Hilary... ¿Qué estás haciendo aquí?
-Estoy en tu grupo, ¿o es que no lo recuerdas , idiota ? -Dijo Hilary con un tono sarcástico mientras se reía. Era obvio que ese idiota se lo había dicho con cariño, ya sabéis lo delicada y fina que es Hilary con su vocabulario.
Kenai solo soltó un suspiro antes de tomar el turno de palabra. Se le veía algo desilusionado ante la idea de que Hilary se quedara con nosotros, pero éramos un grupo y había que aguantarse.
-Iré a coger tus maletas, anda - Mencionó con una sonrisa algo más animada. Bajó las escaleras y Hilary abrió la mochila con la que había cargado durante todo el trayecto.
-¿Que llevas ahí, Hilary? -Pregunté mirando el tamaño de esa mochila... ¡Era gigante!
-Lo imprescindible para mi supervivencia - Comentó con una risita.
De esa bolsa empezaron a salir chismes, chismes y más chismes : plancha del pelo, secador, un cepillo, el portátil, el MP4, el de CD de Justin Bieber, su manta de Justin Bieber... En fin, lo normal en una Belieber adolescente. Eso parecía el bolso de Mary Poppins, no paraban de salir trastos de ahí dentro.
-Muchacha, ¿cómo te caben tantas cosas ahí dentro? -Pregunté sorprendida. Tenía la boca abierta mientas que ella seguía sacando cosas de su mochila.
-Horas y horas jugando al tetris - Me empecé a reír ante su comentario. La verdad es que había sido muy ingeniosa al meter tantas cosas en una sola mochila y yo aún no salía de mi asombro.
Kenai entró en la habitación con la maleta en la que Hilary llevaba toda su ropa. Al ver tantas cosas por ahí tiradas preguntó con curiosidad.
-¿Pero cómo te caben tantas cosas ahí, Hilary, por el amor de Dios?
-Otro igual -Hilary se rió mientras miraba a Kenai y echaba miradas fugaces a su mochila- Cuando eres una máquina jugando al tetris, esto no te cuesta nada.
Mi novio soltó una carcajada al oírla y se puso con nosotras a ordenar la habitación. Ahora que caía, Hilary no tenía cama, pero Kenai ya lo tenía todo pensado. Había escogido una cabaña con un sofá cama para que Hilary durmiera ahí, cosa que a ella no le iba a hacer ninguna gracia. Mi amiga se tiró en la gran cama de matrimonio con los brazos abiertos.
-Bueno, ya podéis iros a dormir al sofá - Hizo un movimiento con la mano como si se tratara de la realeza.
-¿Qué? -Dijo Kenai un tanto enfadado.
-Es obvio que esta gran cama es para mí, no para vosotros - Hilary se rió mirando la expresión de mi novio.
Kenai estaba a punto de echarla de la cama a patadas pero se lo impedí mimándolo muchísimos susurrándole como dormiríamos bien en el sofá, que era bastante espacioso.
-Espero que no te caigas de la cama, Hilary, normal que Bandit te llame foca monje -Comentó mi novio con una risita victoriosa mientras salíamos de la habitación. Pude notar la mirada asesina de Hilary mientras que tomábamos camino al sofá.
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