Revelación




Revelación



Dejé de respirar...
 Los segundos se clavaban en mi mente como si fueran el tic-tac de un reloj de cuco, mientras que las palabras de Julia sonaban en mi cabeza como si fueran proyectadas por un altavoz gigante. No podía ser, tenía que ser mentira. Ese ser tan despreciable no podía ser... ¡NO!

Me negaba a pensar que fuera verdad. Miré hacia mis compañeros viendo sus rostros helados. Estaban igual que yo, se negaban a crearlo. Cuando empezó a faltarme el aire, tomé una gran bocanada de oxígeno para no ahogarme.

-Eso no es cierto -Soltó John severo  con la mirada clavada en Julia- Bianca es la única ninfa de la Luna sobre la faz de la Tierra, lo que tú dices, son más que sucias mentiras, Julia -Los ojos de John se clavaron en los de ella con precisión .

-Si es una mentira, como es que puedo hacer esto - Comenzó a mirar a un punto fijo y una gran ráfaga de aire levantó a Bandit del suelo.

-¡Bájame! -Chilló Bandit  en el aire

-Como quieras... -Dijo Julia poniendo los ojos en blanco cuando dejó caer a Bandit. Jared de un rápido movimiento apareció debajo de ella y la tomó en sus brazos, acurrucándola con mimo y preocupación.

-¿Te encuentras bien? - Escuché el susurro de Jared para Bandit desde mi posición. Noté como ésta solo asintió sin habla. Jared continuó con Bandit entre sus brazos sin querer soltarla. Dirigí mi mirada hacia Julia con furia y rabia.

-Já y esto no es lo mejor -Pronunció con una risa triunfal- Lo mejor es que Kenai, es mi guardián.

¡Cómo le pusiera una mano encima a mi Nai, se iba a enterar! No, él solo era mío, mío, mío... Mi viciosa mente seguía reclamando a Kenai para ella sola. Eso si que no podía ser verdad, porque Kenai y yo eramos almas gemelas, un solo ser , un solo corazón, una sola alma...

-Eso no es cierto, Julia -Dijo Kenai intentando mantener la calma.

John me cogió por el brazo para que no saltara encima de esa furcia y le quitaría lo poco que le quedaba de dignidad. No, Kenai era mío. ¡Solo mío!  Presencié como Julia se acercó a Kenai a pasos agigantados y acarició el tatuaje de su cuello.

-¿Es que no sientes nada cuando hago esto? -Mencionó Julia con un susurro en su cuello.

Se acabó, me harté de ser la niña buena. La electricidad se activó dentro de mí como un resorte y mi cuerpo empezó a entrar en trance.  La mataría si continuaba haciendo eso, ¡la mataría!
Un huracán empezó a formarse en mi posición y mis cabellos dejaron ver mi rostro, que ahora reflejaba odio y  rabia. El collar en forma de Luna en cuarto creciente comenzó a brillar con una fuerza inexplicable, dejando que toda mi rabia saliera de mi ser. Me lancé encima suya  empotrándola contra un árbol. Solo me hizo falta sostenerla con un brazo en su cuello para dejarla sin respiración.

-No te acerques a él, ¡¿me has oído?! -Le grité en la cara empujándola con más fuerza contra el árbol. Ella no articuló ninguna palabra, solo se limitó a sonreír.

Antes de que pudiera hacer nada , ella me lanzó con una fuerte onda expansiva  hacia Eva y Ángela, quienes me acogieron en sus brazos.

-Admítelo, Bibi, soy más fuerte que tú, más rápida que tú, más guapa que tú -Dijo entre risas maqueavélicas- En resumidas cuentas, soy superior a ti y tengo todo lo que tú no puedes tener.

Sus palabras se clavaron una por una en mi corazón haciéndolo caer en estado de shock. Ella no me arrebataría a lo que yo más quería en todo el mundo... Ella no me volvería a dejar en ridículo delante de nadie... Y lo más importante, Ella no me volvería a arruinar la vida. Me levanté , quedándome con la mirada fija en Julia cuando un poder inexplicable recorrió todo mi cuerpo. El suelo comenzó a temblar con fuerza, el viento sopló con ira, noté el fuego correr por mis venas y las aguas se enturbiaban con rabia. Julia empezó a retroceder conforme yo avanzaba hacia ella. Dejaba ver mis dientes con recelo mientras fruncía el ceño. Noté como hasta el propio César se asustaba de ver mi reacción, de ver mi ira reflejada en todo lo que tocaba, de ver mi  verdadero poder...

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